Selecta

Desde que nacemos incorporamos la información que se nos brinda, vivenciándola y autoconstruyendo a partir de ella nuestra persona.

Con el correr del tiempo y la experiencia vamos dejando de lado esa generalidad inicial, despojándonos de lo que creemos inútil o inservible a nuestro propósito, aferrándonos y transformando selectivamente sólo lo que necesitamos para formar un nuevo y propio constructo.

Gustos, afectos e intereses responden a una mirada selectiva.

En este trabajo recurro al concepto de esfera como representante de la totalidad y generalidad. La performance abreva en el paulatino despojo de esa pluralidad para encontrar –tanto en lo endógeno como en lo exógeno- mi singularidad.